En Chile, se han implementado una serie de regulaciones dirigidas a las empresas productoras de carne de cerdo, generando diversas perspectivas entre los actores involucrados en la industria porcina. Estas medidas tienen como objetivo principal proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de la población.

Se trata de la Norma de Emisión de Olores para el Sector Porcino, que tiene como objetivo principal proteger la salud de la población que vive en las cercanías a planteles porcinos, para mejorar su calidad de vida. Se espera prevenir y controlar la emisión de olores en las granjas de porcino con más de 750 animales mediante el establecimiento de mejoras tecnológicas.

La norma clasifica los planteles de acuerdo a la cantidad de animales y obliga a reducir su tasa de emisión de olor en lagunas de purines en las siguientes categorías:

  • Planteles pequeños (entre 750 y 25.000 animales):
    • Reducción del 70% en la tasa de emisión de olor en la laguna de purines.
  • Planteles medianos (entre 25.000 y 50.000 animales):
    • Reducción del 75% en la tasa de emisión de olor en la laguna de purines.
    • Reducción del 60% en el área de compostaje.
  • Planteles grandes (mayores a 50.000 animales):
    • Cumplimiento de un límite de emisión de olor para alcanzar un impacto odorante máximo de 8 ouE/m3 P95 en el receptor.
  • Planteles nuevos:
    • Cumplimiento de límites de emisión de olor específicos según el tamaño del plantel.
    • Límite de emisión de olor de 8 ouE/m3 P98 en planteles grandes.
    • Límite de emisión de olor de 10 ouE/m3 P98 en planteles medianos y pequeños.

Si bien las regulaciones promueven el uso de mejores técnicas disponibles para evitar y controlar los olores, así como la implementación de buenas prácticas operacionales, existen preocupaciones por parte de algunos actores de la industria. Específicamente, se plantea que estas exigencias cada vez más rigurosas incrementan los costos de producción, lo que dificulta la rentabilidad de las empresas dedicadas a la producción porcina.

La implementación de estas regulaciones también es vista como un paso importante en el avance ambiental en las zonas rurales del país, donde se ubican los planteles porcinos. Se espera que estas medidas contribuyan a mejorar la calidad de vida de los habitantes de estas áreas y a proteger el medio ambiente a largo plazo.

¿Sientan precedentes para toda la región?

La industria porcina desempeña un papel fundamental en la provisión de carne de cerdo como fuente de proteínas para la población mundial. Lo cierto es, cada vez más, el mundo y los consumidores exigen una producción sostenible y sustentable con el medio ambiente. Por lo tanto, es importante mantenerse actualizado sobre las mejores prácticas de producción y las técnicas que permiten a los productores ser eficientes para mitigar los riesgos de pérdida de la rentabilidad.